LA PAZ.- La Asamblea Legislativa de Bolivia aprobó por más de 2/3 de sus integrantes, la norma propuesta por el presidente, Evo Morales, por la cual se prohíbe la construcción de la ruta entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos o de cualquier otra a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), que fue declarado intangible. Inmediatamente después del debate parlamentario (duró más de seis horas), el mandatario promulgó la nueva ley.
De este modo, aceptó el reclamo en ese sentido presentado por comunidades indígenas que marcharon 600 kilómetros durante más de dos meses desde el centro del país hasta La Paz, y que se instalaron en la plaza Murillo (frente al Palacio Quemado) a la espera de una reacción oficial. Los acampantes se preparaban ayer para abandonar la capital y retornar a su lugar, mientras un grupo de dirigentes comenzaba a trabajar en la reglamentación de la legislación.
El máximo referente de los movilizados, Fernando Vargas, destacó que los acuerdos fueron alcanzados en el marco de un respeto mutuo. "Nos iremos contentos porque sabemos que no se romperá este ecosistema. Estamos dejando un legado a nuestros hijos y agradecemos al Presidente porque ha tenido la voluntad de que esa carretera no parta el corazón del Tipnis", manifestó. "Estamos acomodando nuestras pertenencias. Estamos satisfechos porque era lo que pedíamos", remarcó, a su vez, una de las indígenas caminó 65 días, desde el llano boliviano hasta superar los 4.200 metros sobre el nivel del mar.
"Agradecemos al pueblo boliviano que ha apoyado esta gran movilización y ha colaborado para que se promulgue esta ley. En nombre de todos los marchistas, sobre todo de las mujeres, hemos pedido que se respete a la madre tierra y así se hizo", aseguró Miriam Yuganore, representante de la reserva protegida.
El Gobierno y los indígenas amazónicos llegaron a un dificultoso acuerdo para poner fin a una prolongada disputa por el rechazo al proyecto vial financiado por Brasil, luego de la suspensión de la construcción de un polémico tramo que iba a pasar por la reserva natural. En su extensa protesta, fueron ganando el consenso de amplios sectores de la sociedad, en especial tras la represión policial que sufrieron hace un mes y que les granjeó la simpatía incluso de sectores favorables al Presidente.
El debate en torno del Tipnis generó cuestionamientos a Morales por su aparente contradicción entre el proyecto de infraestructura y su conocido discurso ambientalista y de protección de los derechos indígenas. El tramo vial ahora prohibido es parte de una carretera de 306 kilómetros para conectar las comunidades de los departamentos de Cochabamba y de Beni respectivamente, cuya construcción está adjudicada llave en mano a la empresa brasileña OAS por U$S 420 millones, financiada mayormente por el Banco de Desarrollo de Brasil. Entonces, este proyecto deberá buscar otras alternativas para no tocar el parque. Y esta modificación podría incrementar el costo de la obra. (Especial-Reuters-Télam)
De este modo, aceptó el reclamo en ese sentido presentado por comunidades indígenas que marcharon 600 kilómetros durante más de dos meses desde el centro del país hasta La Paz, y que se instalaron en la plaza Murillo (frente al Palacio Quemado) a la espera de una reacción oficial. Los acampantes se preparaban ayer para abandonar la capital y retornar a su lugar, mientras un grupo de dirigentes comenzaba a trabajar en la reglamentación de la legislación.
El máximo referente de los movilizados, Fernando Vargas, destacó que los acuerdos fueron alcanzados en el marco de un respeto mutuo. "Nos iremos contentos porque sabemos que no se romperá este ecosistema. Estamos dejando un legado a nuestros hijos y agradecemos al Presidente porque ha tenido la voluntad de que esa carretera no parta el corazón del Tipnis", manifestó. "Estamos acomodando nuestras pertenencias. Estamos satisfechos porque era lo que pedíamos", remarcó, a su vez, una de las indígenas caminó 65 días, desde el llano boliviano hasta superar los 4.200 metros sobre el nivel del mar.
"Agradecemos al pueblo boliviano que ha apoyado esta gran movilización y ha colaborado para que se promulgue esta ley. En nombre de todos los marchistas, sobre todo de las mujeres, hemos pedido que se respete a la madre tierra y así se hizo", aseguró Miriam Yuganore, representante de la reserva protegida.
El Gobierno y los indígenas amazónicos llegaron a un dificultoso acuerdo para poner fin a una prolongada disputa por el rechazo al proyecto vial financiado por Brasil, luego de la suspensión de la construcción de un polémico tramo que iba a pasar por la reserva natural. En su extensa protesta, fueron ganando el consenso de amplios sectores de la sociedad, en especial tras la represión policial que sufrieron hace un mes y que les granjeó la simpatía incluso de sectores favorables al Presidente.
El debate en torno del Tipnis generó cuestionamientos a Morales por su aparente contradicción entre el proyecto de infraestructura y su conocido discurso ambientalista y de protección de los derechos indígenas. El tramo vial ahora prohibido es parte de una carretera de 306 kilómetros para conectar las comunidades de los departamentos de Cochabamba y de Beni respectivamente, cuya construcción está adjudicada llave en mano a la empresa brasileña OAS por U$S 420 millones, financiada mayormente por el Banco de Desarrollo de Brasil. Entonces, este proyecto deberá buscar otras alternativas para no tocar el parque. Y esta modificación podría incrementar el costo de la obra. (Especial-Reuters-Télam)